¿Cómo proteger la membrana de ósmosis inversa durante el funcionamiento del sistema?
Se realiza el preprocesamiento; los detalles operativos durante la operación son más críticos—Muchos daños en las membranas se deben a errores humanos, como aumentos repentinos de presión o tasas de recuperación excesivamente altas. Recuerde estos cuatro puntos clave:
- Aumento lento de la presión: la velocidad debe ser ≤0,07 MPa/min. Al arrancar el sistema, evite abrir la válvula repentinamente. Un aumento repentino de presión puede causar un choque en los elementos de la membrana, lo que puede desalinear las fibras de la membrana y agrietar el adhesivo de sellado. La solución correcta es abrir gradualmente la válvula de agua de alimentación, permitiendo que la presión suba lentamente hasta el valor establecido.
- Tasa de recuperación de control: para un solo módulo ≤15%, sistema ≤85 %. Cuanto mayor sea la tasa de recuperación, mayor será la concentración de contaminantes en el lado concentrado, lo que aumenta la probabilidad de formación de incrustaciones. Por ejemplo, si la tasa de recuperación de un solo módulo supera el 15 %, la concentración de sal en el lado concentrado se duplicará, formando rápidamente incrustaciones que obstruyen los poros de la membrana. Ajuste la tasa de recuperación del sistema según la calidad del agua; para aguas con alta salinidad, se recomienda reducirla según corresponda.
- Limpieza oportuna: Si aparecen tres señales de advertencia, es hora de limpiar. La membrana no está exenta de mantenimiento. Una vez que la contaminación alcanza cierto nivel, es necesario limpiarla para evitar un círculo vicioso.
El volumen de agua de producción disminuye en más del 10% respecto al valor inicial
El TDS del agua producida aumentó en más del 15% en comparación con el valor inicial
La diferencia de presión a través de la membrana aumenta en más del 15 % con respecto al valor inicial. La limpieza debe realizarse en secuencia: primero, con una limpieza alcalina (para eliminar materia orgánica y coloides), seguida de una limpieza ácida (para eliminar incrustaciones de calcio y magnesio y óxidos metálicos). Utilice agentes de limpieza especializados y evite ácidos o álcalis fuertes para evitar daños residuales en la membrana.
- Monitoreo en tiempo real: siga de cerca tres puntos de datos clave—Registro diario de la presión del agua de alimentación, los sólidos disueltos totales (TDS) del agua de producto y el caudal de concentrado. Si se produce alguna anomalía (como un pico repentino de TDS), investigue la causa de inmediato para evitar que problemas menores se conviertan en averías graves.
